Nuevo traje
miércoles, noviembre 04, 2009
Hoy tengo puesto mi dolor como una bolsa de papel en la cara.
Hoy mi dolor tiene la forma de la vergüenza y el desconcierto. Vergüenza de mí y de la belleza que no poseo, de la libertad que no puedo dar, de la necesidad de la que soy capaz
Mi dolor tiene la forma de una servilleta arrugada en mi mano y es como la grasa de la suciedad que me baña desde arriba descendiendo por cada una de las hebras. Mi carne se la traga y ahora no existe vergüenza mayor que el espejo.
Me viste mi dolor y me queda pequeño. Por todos lados mi cuerpo contrahecho intenta salir de él. Pero se me han caído los dedos y los muñones no me alcanzan para sacarme todas las correas del traje.
Me adorna mi dolor en las mejillas congestionadas e inflamadas que me tiran por los residuos de las lágrimas ridículas que llevan allí horas.
Me cuelga de las orejas con peso de desgracia y me arrastra por el suelo deformándome la cara.
Llevo el ramo de rosas de Santiago Nasar pero no tengo la decencia ni las ganas para quitarle la tierra que se le ha pegado en la caída.
Mi dolor me mira desde el agua y mi rostro es una llaga.
Este traje me está siendo
y el cuerpo desnudo que hay debajo nunca fue.

11 comentarios
Los dos se pusieron de acuerdo para no existir.
ResponderBorrarVos, incapaz de negar esta verdad, caíste de nuevo en el juego de ser espejo y dibujar tu nuevo traje.
Bromeo con estos cabellos impregnados de hambre y sed, la sal despierta el calor que hay en mí y tu nuevamente fuera de mi, sin esperarme sin olvidarme.
ResponderBorrarSe afana mi codicia de arrojarme y pasar como una nube por tu ventana.
dame mi dolor, es lo unico que me queda... el resto es mera ausencia...de ser
ResponderBorrarTu post logra su cometido. Conmover y con-moverte. Ese nuevo traje sólo existirá mientras sigan brotando lágrimas y la desnudez de razones acepte permanecer inconforme en vez de pelear para sanar cualquier llaga. Saludos.
ResponderBorrarDios, cuanto dolor y tristeza, como ríos de lágrimas y sangre se perciben por las lineas.
ResponderBorrarDéjalo ir
Maravilloso texto. Me gustaría leerlo en mi programa de radio. Si querés comunicarte conmigo: lacajadepandora@gmail.com
ResponderBorrarGracias y beso!
Patricia
... y duele, más que otro dolor. Pinches ojos y pinche suerte de toparme con estos dolores ajenos en este preciso momento.
ResponderBorrarNunca caer.
...traigo
ResponderBorrarsangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
AFECTUOSAMENTE
ANGELITA PERVERSITA
Jose
ramón...
Pero donde te duele en realidad?...una vez que lo determines entonces lo podrás tapar...
ResponderBorrarEl dolor es parte de lo que somos. Es lo que nos deforma y por lo tanto lo que nos da forma. La forja de nuestro acero.
ResponderBorrarCreo q queda peor intentar imitarte, hablar tu lenguaje y tratar de captar tu atencion de esa forma; 'ser un poeta' asi no mas.
ResponderBorrarSeguramente lees mucho, pero aun asi, no creo q la forma tan natural para el humano en q te expresas sea producto de eso. Te envidio, porq el don de escribir asi, lo tienes, y yo no.
Verifique la conexión cerebro-teclado.