Acto de contricción ante mi Ubérrimo señor, mi presidente y salvador
viernes, diciembre 04, 2009Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros hermanos que he pecado… He pecado con mi lengua y con mis dedos por atreverme alguna vez a expresar mi opinión contra un gobierno que al parecer sólo ha traído bienestar a la población colombiana.
He pecado, por alguna vez decir, o pensar, que la carrera de ascenso de la mayoría de los empleados públicos del país en el que la divina voluntad me tuvo a bien, está oscurecida por dineros manchados de sangre de víctimas inocentes que fueron desmembradas con motosierras y sometidas a métodos de tortura que jamás he sido capaz de admirar como una muestra de progreso y sofisticación.
He pecado contra Dios y contra ti, mi digno e ilustre mandatario, por no rezarle a la virgencita contigo todas las noches y no escuchar tus homilías en los consejos comunitarios, y atreverme siquiera a sospechar que son un sofisma de distracción para prometer a las personas un Estado de bienestar que hace mella en nuestras instituciones, nuestras leyes y nuestra democracia liberal tan avanzada que tú, mi señor, has construido para nosotros desde que fueras gobernador de Antioquia.
He pecado, he caído, he fallado, de pensamiento, palabra, obra y omisión. De pensamiento y palabra al decir tantas veces que te has convertido en un cáncer incurable, que tu falta de entendimiento del manejo de las relaciones internacionales te equipara al capataz de una finca en el Magdalena Medio ―aunque todos sabemos que tú y tus amigos ya les quitaron esas hermosas tierras a esos inmundos campesinos para que no siguieran desperdiciándolas―, que tu política de Estado se basa en la imputación de falsas culpabilidades sobre chivos expiatorios que te sirven para ocultar la deshonestidad y la corrupción de propio e íntimo círculo de familiares y sacerdotes. De obra, porque no he salido a las calles a anunciar tu palabra, porque le digo a mis alumnos que eres un mentiroso y un hipócrita, porque no voté por ti. De omisión, porque no he celebrado los triunfos de tus hijos amados en la dura labor de hacer empresa en nuestro subdesarrollado país, porque he olvidado agradecerte por el Estado de bienestar que nos ofreces con una dieta igualitaria para la mayoría de la población; he olvidado agradecerte por tenernos comiendo mierda.
Mi señor y redentor: perdóname por sentir simpatía por ese terrorista disfrazado de estudiante de Bellas Artes que se atrevió a difundir amenazas por ese invento del demonio que es el Facebook en contra de tu hijo amado. Aleja de mí los malos pensamientos que piden un tratamiento justo del caso y una distribución igualitaria de las culpas y los castigos entonces para quienes amenazan también a esa mujer afrodescendiente del turbante que no voy a nombrar porque esto es una plegaria y nada quisiera yo más que no causarte ninguna ofensa. Más bien señor, permíteme expresar mi sumisión absoluta a tu voluntad, dentro de la cual sé que contemplas un castigo ejemplar en La Picota para el desadaptado social de Nicolás Castro, a quien sí te nombro para que te deleites, y sé que esperas que los criminales de verdad que están adentro de ese inmundo cubil de desadaptación definitiva a la vida civil terminen de matar todos los sueños y esperanzas y posibilidades de futuro de ese joven estudiante que se atrevió a calumniar y amenazar a tu hermoso retoño, el sí, suma de todas las virtudes, gran empresario y tan bueno y decente como tú mismo, mi señor.
De corazón, mi buen pastor, aleja mis pasos de esa marcha que pide la liberación del criminal que osó levantar su voz contra Jerónimo ―sí, Jerónimo, con la misma “J” de Jesús― y aléjame de las malas compañías que difaman tu nombre o el de tu sagrada familia tanto en el mundo virtual como en el real. Los únicos difamadores y terroristas que deben andar sueltos en las calles son tus enemigos, mi señor.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el castigo de mis culpas ―porque tú sabes que yo también he deseado a veces no saber de la existencia tuya o de tu progenie― y me has de conceder la condena eterna. Amén


12 comentarios
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarDe acuerdo con la critica intrinseca, pero definitivamente tengo que decir que es bueno que la gente no confunda libertad de opinion con libertad de amenaza, y si yo digo que me "COMPROMETO a asesinar a x, y o z", debo asumir consecuencias de mis palabras, independientemente de quien sea el x la y o la z.
ResponderBorrarAmén.
ResponderBorrarConcuerdo contido Netcrow...Pero así nos damos cuenta que la justicia no es coja ni ciega, sólo preferencial.
ResponderBorrarAsi sea.
ResponderBorrarquop scripsi scripsi!
ResponderBorrary claro, la justicia es para los de ruana en este pais!
asumir las consecuencias, eso es lo correcto, pero la mayoria de poderosos le hacen el quite siempre!
mencantan tus plegaria, cuando una para el omnipresente obdulio?
abrazos, ahora desde bogotá!
Excelente. ¿Qué seríamos sin la ironía y el sarcasmo?
ResponderBorrarSaludos.
Estamos de acuerdo... pero Netcrow tiene razon en que la libertad de expresion no hace referencia a la libertad de amenazar o comprometerse a matar a NADIE.
ResponderBorrarNo solo porque UNO es una persona buena, sino porque eso equivaldria a caer tan bajo como a quienes se esta juzgando.
Ojo, yo estoy de acuerdo contigo en la libertad, en la igualdad, en no ser brutos y no tragar entero. Pero en eso de comprometerse a matar gente, no. Yo paso.
Bendito... por los siglos de los siglos amén.
ResponderBorrarsi bien es estudiante de Artes se equivoco al hacer tanta amenaza y ante la ley deba ser reprendido lo que da dolor de corazón no es que haya sido arrestado sino que de TODOS los que amenazan en internet, seguramente unos más serios que otros, es al único que se le hizo todo esta parafernalia con medios de comunicación y OPERATIVO de la DIJIN sea este pobre muchacho, que si que hay admitir cometió un error, sobre todo el de la estupidez !
ResponderBorrarCristo óyenos, Cristo escúchanos. Amén.
ResponderBorrarMis no sólo sinceras sino alborozadas felicitaciones. Esto no está bueno, está de puta madre jajaja.
Dulce escrito con sarcasmo e inteligencia.
ResponderBorrarFelicidades para ti en este 2010 y te dejo un abrazo con buena vibra y una sonrisa en los labios por tu genialidad.
Verifique la conexión cerebro-teclado.