A ver realidad, ¿usted y cuántos más?
martes, mayo 12, 2009Nunca me he podido, ni me podré explicar, creo, el conflicto tan impresionante que algunos padres y maestros tienen con la realidad. Yo sé, más que nadie, que el mundo puede ser una grandísima porquería, que cada vez estamos más llenos de peligros -y sobre todo de miedos-
nuevos; que las cosas malas se suelen conocer en la calle y no en la casa, que las ciudades son inseguras, que hay pobreza (¡horror!) y dolor y miseria.
"El mundo fue y será una porquería, ya lo sé" cantó el tanguero, pero no va a dejar de serlo porque dejemos de salir a la calle, porque dejemos a nuestros hijos y alumnos encerrados en una caja de cristal.
Por supuesto, la sobrexposición a películas violentas, escenas con contenido sexual fuerte y lenguaje soez a temprana edad, no me parece una alternativa saludable; sin embargo, la solución no es simplemente prohibir el programa de televisión, botar el libro, prohibir la amistad con el niño que dice groserías.
Para ser sincera, yo nunca escuché una grosería en mi casa: hoy mi boca es una alcantarilla cuando quiero. He visto miles de películas de terror y aún no he salido con una motosierra a acariciar a la gente a la que no le simpatizo. Me encanta ver campeonatos mundiales de baile y soy una pésima bailarina.
Lo que me aterra y me preocupa a la vez es que la propuesta de muchos educadores se centre en el uso de estrategias que permitan convertir a los colegios en ambientes tranquilizadores cada vez más alejados de la realidad ostensiva; lugares cómodos en los que todo este construído con "azúcar, flores y muchos colores". Desde esta perspectiva hay programas de televisión que los niños no pueden ver, palabras que no pueden decir, prendas que no pueden usar -lo que resulta entendible en cierto grado- pero también parece haber obras literarias censurables. Aunque resulte difícil de creer, aún existen libros, obras de teatro, películas, que de manera sutil se prohíben en los colegios.
Entiendo que el Marqués de Sade no es la mejor lectura para un niño de 8 años o que Rambo puede no ser considerada como una obra maestra del cine... pero ¿quién soy yo para decirlo? El punto es que los criterios de "censura" de obras literarias en los colegios son siempre arbitrarios y casi siempre son fijados por personas ajenas al trabajo de un aula de clase en la que se dicte literatura; a veces las personas que censuran no han leído las obras; pasa lo mismo con las obras de teatro y las clases de drama y no faltará el profesor de biología o inglés que también tenga sus conflictos institucionales.
Puede ser también que se censuren cosas que no se conocen.
En este punto, dirá algún lector, la palabra censura resulta fuerte. ¿Censura en los colegios?, ¿en esta época? Bien sea a modo de sutil sugerencia o amable petición existen muchos docentes que no pueden dictar sus clases con las herramientas y libros que quisieran utilizar; algunos no pueden llevar a sus estudiantes a una salida pedagógica: creámoslo o no hay padres temerosos de que sus hijos "se unten de pueblo".
El tipo de padres al que me refiero es el que al sorprender a su hijo viendo una película violenta apaga el televisor, grita, prohíbe y no da explicaciones. O el que bloquea los canales sin avisar. O el que prefiere que su hijo no salga a jugar con los niños del conjunto porque "vaya uno a saber que mañas tienen". O los que creen que todas las adolescentes son unas libertinas pero su hija es una blanca paloma.
No existe un manual para ser buenos padres, ni buenos docentes -así las facultades de educación digan lo contrario- pero yo pensaría que todo tiene que ver con el equilibrio, con la serenidad, con el conocimiento. Hay que informarse, hay que leer, hay que aprender: no puede uno dejar a su hijo en la casa porque estornudó, ahora con esta epidemia de la gripe. No puede uno encerrarse en el clóset a vivir de enlatados y agua que se filtra por una grieta de la pared.
Del mismo modo, no podemos pretender que los niños y los jóvenes no escuchen jamás una mala palabra, no tengan amigos, no salgan. Mostrar, explicar, no es defender. Esa postura retrógrada según la cual las clases de educación sexual promueven la promiscuidad; la declaración de Benedicto XVI en contra del uso del condón; la prohibición de una obra de teatro porque la protagonista es una prostituta y tal vez los estudiantes crean que esa es una opción laboral; sugerir que una película no se vea porque como el actor se suicidó de pronto empieza una epidemia de suicidios.... Esa postura retrógrada no es un intento de proteger, es un perverso modo de insultar la inteligencia de hijos y alumnos.
¿Será que los jóvenes son tan, pero tan, pero tan poco inteligentes?, y de serlo ¿no será que la falta de contacto con la realidad ha influído?
Es triste que haya personas jóvenes con miedo de salir a la calle, o que no saben cómo defenderse y movilizarse en la ciudad... bonitos inútiles cuyos padres se encargaron de encerrar en una burbuja que irremediablemente explotará a la muerte de éstos y que dejará a aquellos de cara frente a un mundo que aunque cruel, es capaz de contener una cierta belleza que les será ajena siempre. En tiempo de la aldea global, para estos niñitos consentidos el mundo vuelve a ser "ancho y ajeno".
Acostumbrados a vivir en una mentira acaramelada, incapaces de enfrentar a la realidad y mucho menos de cambiar el mundo.


16 comentarios
La censura querida solo es un premio al libre pensamiento. Dejame recordarte que hasta la autocensurarse es una práctica común, si empezaramos por ahí...
ResponderBorrarAh y si es posible que asista al evento :) no pude responderte.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarUm y Ahora con lo de la gripe porcina será peor, al primer niño que le de gripa lo van a condenar al ostracismo.
ResponderBorrarLa censura tiene el problema de que es subjetiva, y nunca nos pondriamos de acuerdo sobre que es "bueno" y que es "malo", y si a eso le agregamos la doble moral de este país! Toleramos las masacres, pero ay! que se le suelte a alguien un madrazo en tv.
Es importante establecer que los medios de comunicación ejercen una influencia mayor en los pensamientos de los niños y más aún cuando elaboran pequeños prototipos de comportamientos para dejar totalmente enajenados a los alienados televidentes del futuro, ahora la posición que adoptan los padres de familia de hoy son maleables desde que se les permite cultivar un sentimiento de traición frente a los contenidos programáticos de los informativos noticiosos y tal ves el mejor antídoto para la estupidez del núcleo familiar es crear herramientas didácticas y pedagógicas donde se le centre la libertad de pensamiento de sus hijos enajenados por la mal desinformación social.
ResponderBorrarEl debate sería interesante preguntándose ¿cuál es el porcentaje de papás que son del tipo que plantea Perversita? y mirar si en realidad son minoría o no, yo me aventuraría a decir que lo son, por otro lado la invitación a reflexionar me hubiera gustado más hacia encontrar la justa medida y el tiempo adecuado para ir conociendo cada una de las facetas y matices del mundo, estoy seguro que nadie se va a morir porque sus papás cuando sus papás no los protejan, de una u otra forma, unos más tardes que otros, van a entender el mundo y lo van a vivir a su manera, es un poco subestimar el instinto de conservación pensar que los hijos sobreprotegidos se morirán en vida el día que los papás se mueran, realmente el día en que los papás se mueran comenzarán a vivir.
ResponderBorrarEn mi caso particular, hubiera preferido conocer la vida y sus matices un poco mayor, pienso que los niños y los adolecentes deben tener el derecho sagrado a vivir su inocencia y no estar totalmente expuestos a la violencia, el alcohol, el tabaco, el sexo y demás vicios desde los doce años, para que no sean unos niños consentidos.
Esto comienza por casa, no?
ResponderBorrar1)Conversando alguna vez con una compañera de trabajo, exponia su inconformidad por el ruido y la poca privacidad que se vive en la ciudad y por el temor a que sus hijos caminaran mas alla de la 72 con 7, por eso vivia en sindamanoy...
2)Una compañera de la universidad queria morirse y entro en depresión porque fue la unica en su familia a la que le negaron la visa a USA. Un dia la lleve a visitar un hogar de bienestar en Lucero alto... despues de una ludica tarde la deje en su apartamento, por ahi cerca del chico y le dije que ya podia suicidarse en paz.
Siempre he creido que hemos conformado una sociedad de hijos cretinos, los encerramos en un pais de hadas magicas, pero cuando tienen que enfrentarse al mundo se mueren de susto... Jimmy burbuja???
Debemos mostrarles los dos caminos, lo bueno y lo malo, para que sepan elegir.
Saludos.
Yo creo que si los alumnos ya están viviendo y conociendo diariamente en televisión, en revistas, en cine, etc, todas estas cosas "malas", entonces para qué meterlas también al colegio. Por el lado de los hijos, pienso que no es bueno dejarlos que se metan tanta basura desde que son chiquitos, como por ejemplo ver hardcore a los 2 meses, porque la verdad eso tiene consecuencias paila en la percepción del mundo. Tal vez yo no me he vuelto un matón por ver películas de acción, pero sí me he vuelto algo insensible o frío ante la violencia y la muerte de las personas. Si uno puede evitar que uno niño de 2 años entre a internet a quefuerte.com, pues me parece bien. No es meterlo en un mundo de cristal, es simplemente enseñarle las cosas buenas del mundo que son muchas, muchas, muchas más que las malas. Solo que la mente tiene una tendencia a hacer parecer que lo malo tiene mayor peso. Y podría seguir escribiendo, pero ya he escrito más de lo que pensaba.
ResponderBorrarCiao ;)
Pues...que te puedo decir. Hay razones psicológicamente justificables para la censura, imaginate siendo una madre moderna y enseñarle la sexualidad a tu hijo de modo que te vea cogiendo con tu marido. O, un niño pequeño que de pronto vea a su padre maquillarse y vestirse de mujer, pero sin embargo...son ejemplos excepcionales jeje.
ResponderBorrarYo no soy para nada conservador, creo que la censura es algo enfermizo en especial cuando la cultura ha creado multitudes de personas que se dejan arrastrar por los estereotipos televisivos...gente que toma como verdad absoluta los noticiarios de tv. abierta, padres de familia que llevan a sus hijos a la escuela creyendo que les garantizará el futuro cuando la familia está hecha una mierda.
En fin...creo que la censura es nefasta en muchos casos, en otros "invita a la reflexión y a la disidencia, ¿no lo crees?. Lo subversivo no existiría si no hubieran antagonismos.
Desgraciadamente gran parte de las gente tiene cerebro de maldito cacahuate jeje!
Por cierto, si retroalimentaras a tus lectores tu blog sería algo muy grato.
ResponderBorrarJeje!
Aun piensan que cerrar el mundo es una opcion, en mi casa nunca nadie dijo una groseria hasta hace unos años y de un momento a otro todos las utilizamos 3 o 4 veces por frase y eso no nos vuelve distintos, me encanta la violencia y nunca la he utilizado salvo unos puños merecidos, la educacion no puede seguir basandose en una realidad hello kitty, donde la felicidad y lo rosa abunda, eso si, lo de la Universidad de la Calle tampoco aplica del todo, es un equilibrio.
ResponderBorrarMe da mucho gusto hacerte acreedor del “Prêmio este blog é uma jóia”.
ResponderBorrarhttp://www.marthacolmenares.com/2009/05/31/%e2%80%9cpremio-este-blog-e-uma-joia%e2%80%9d/
Abrazos
mentira acaramelada para el todo.
ResponderBorrarRealidad: total y completamente individual...
Besos
Chris De Lioncourt
buena onda!!
ResponderBorrarsaludos
Encontré algo que me ABRIO LOS OJOS en la página.
ResponderBorrarhttp://www.elpoderquematalamuerte.com/
Me gustó mucho tu post!!!
ResponderBorrarSé que es eso. Yo fui una de esas jóvenes que miro la realidad desde la ventana.
ResponderBorrarVerifique la conexión cerebro-teclado.