¿Vale la pena ser lambón?
lunes, abril 20, 2009
Me emputa la lambonería. Me emputa la gente que puede pasar sin darle un buen regalo a su chino en el cumpleaños pero tiene que ser la que más pone para la vaca del cumpleaños del jefe. Me emputa la gente arrodillada que no tiene otra forma de destacarse distinta a su amabilidad y "acomedimiento". Me emputa cuando la gente no es acomedida por vocación sino por conveniencia. Me emputa la gente que a la más mínima voz de plata o de nimio reconocimiento es capaz de vender a la mamá con tal de congraciarse con el mundo.
A todos nos ha pasado. Tenemos un compañero de trabajo que no hace nada, consumido por el desorden, mediocre como él solito el pobre (aunque él se cree el pipí del niño Jesús), ahorcado con la cantidad de vainas que todavía tiene pendientes; en la época de renovación de contratos o de ascensos o de restructuración, acudimos a una transformación más que milagrosa: del desorden de antaño, la quejadera, la falta de planeación, todas esas virtudes que caracterizaban al sujeto en cuestión.
Es diferente ser un genuino culipronto (el que siempre ofrece su ayuda desinteresada, de corazón y se ofrece para hacer tareas porque quiere y no porque busca congraciarse, el que ayuda y cede el puesto, el buena gente por excelencia, miembro de ANACUPRO ) a ser un arrodillado convenenciero.
Conozco personas que son capaces de negar los principios que les inculcaron en sus casa, de cometer fraude, de traicionar amigos de acusar a gente inocente de actos innombrables y mostrarse impasibles frente a las consecuencias con tal de mantener su imagen frente a los superiores de turno.
Conozco personas que siempre están de acuerdo con la opinión del jefe así los perjudique. Y esa gente suele ser tan estúpida que a veces no se entera de que los comentarios despectivos del jefe también van dirigidos hacia ella.
¿Vale la pena ser lambón? Probablemente sí. Más allá de ganarse el desprecio de sus compañeros de trabajo, de verse expuestos al ridículo constantemente y de poner de manifiesto su mediocridad excesiva, los lambones suelen lograr lo que quieren: perpetuarse en sus tareas triviales, asegurar el sueldo, convertirse en parte del mobiliario de la empresa. A la vez, se les reconoce como personas faltas de criterio y carácter y todos los que les rodean tienen claro de que son palomas mensajeras del jefecito.
Si lo que uno quiere es asegurar sus tres monedas mensuales, sí. Vale la pena ser lambón.
Con los cambios de administración de las organizaciones los lambones suelen salir. y su falta de mérito les impide reubicarse de manera rápida; lo importante es que tan pronto se ubiquen de nuevo volverán a ser los perritos falderos del mandamás de turno y defenderán a capa y espada los principios que otrora denigraran.
Sus antiguos jefecitos se olvidarán de ellos. Sus antiguos compañeros evitarán saludarlos. Y estos mediocres hombrecitos seguirán sonriendo mediocremente, sintiéndose felices de nunca quedar mal con nadie, con un regustillo a mierda en lengua de tanto haber lamido traseros.

18 comentarios
Lo que no entiendo del post, es el por qué del empute, los lambones por defecto son seres inferiores y así como uno entiende que un perro callejero se cague en cualquier parte, así es de fácil entender que un perdedor sea lambón, la verdad, nunca he conocido un profesional exitoso, reconocido que sea lambón, un lambón siempre tendrá un puesto de quinta y de ahí no pasará. Creo que eso es claro en el post, lo que no entiendo es el empute… es como emputarse porque los gamines sean cochinos.
ResponderBorrarpor eso es que ando en las que ando... cuidando amis chinitas y de first lady (léase amo de casa) al otro lado del mundo... aunque suene estúpido, me mamé de ver lambones y por no ser alienado (se dice así?), de tener problemas con los jefes...
ResponderBorrarun abrazo y saludos de la cachetona y su hermano alias el loro:-)
Yo tambien detesto los lambones, y en la empresa donde trabajaba, el cambio de presidente, trajo a la cultura empresarial la lamboneria como elemento para incrementos de salarios, ascensos, etc
ResponderBorrarPasando por cretino, lo mejor de ser un buen profesional es que no tienes necesidad de demostrarselo a nadie, eso se ve por si solo... y si no se vieran los resultados prefiero el anonimato antes que morir estripado en una carretera.
ResponderBorrarSaludos.
Por deplorables que sean sus metodos, este es el pais del sagrado corazon y de la lambocracia, de ellos seran los mejores puestos, eso si, de segundones, mi vida seria muy diferente si fuera lambon y no estaria putamente preocupado en este momento.
ResponderBorrarUn saludo
ResponderBorrarDesde hace unos meses, yo y otros dos amigos, estamos llevando a cabo un proyecto. Dicho proyecto consiste en la elaboración de una comunidad literaria independiente, un rincón en el que cualquiera pueda expresarse y de cualquier forma: relatos, poesía, etc. La idea de la que surgió y de la que aún se sigue sustentando, no es solo esa expresión, anteriormente mencionada, sino el mestizaje: que lo que yo escriba puede servirle a otro de aprendizaje o si más no, pueda aportarle alguna idea y viceversa. Por ello, les invito a todos aquellos que quieran participar en la redacción a que envíen un mail a lagacetademedianoche@gmail.com, citando el correo electrónico de la cuenta blogger, a la que deberá enviarse la invitación.
Atentamente,
El Gato Negro
Supongo que lo hacen solo por quedar bien con quien deban quedar bien haciendo a un lado sus principios y su propia dignidad. esta no vale a nada en comparación con la aceptación de a quien le lame las botas.
ResponderBorrar¿Que si vale la pena ser lambón? Seguro. Sólo hay que ver cuanto periodista es ahora embajador.
ResponderBorrarSaludos. Buena entrada.
por la boca mueren el pez y Oscar Wilde... paso con la lambonería}
ResponderBorrarsupongo que ya sabes que Depeche Mode viene el 10 de octubre:
http://culturalsketches.blogspot.com/2009/04/breve-resena-en-torno-al-rock-mode.html
besos perversitos depechemodeanos
los lambones son vomitivos, uno hierve de rabia cada vez que abren la jeta pa soltar cualquier frase de complacencia y correspondencia, pero para ellos funciona y hay que dejarlos ser, ignorarlos, jamas imitarlos, su gestión se basa en la sobrevivencia sin merito ni gloria. Saludos
ResponderBorrark feo es traicionar a alguien, no hay como encontrar a una persona leal k se convierta en amigo
ResponderBorrarA mi me cagan los lambiscones, pero estoy convencido de que tampoco se debe dejar llevar por el tipo de arrogancia que nos hace pensar "que todo el mundo es pendejo y lamehuevos". ¿Sabes? yo también he visto gente lambiscona, que con mojigatería y aparente amabilidad cree hacerce de muchas ventajas.
ResponderBorrarHay una gran diferencia entre ser "lambón" como dices, y ser diplomático, existen personas aparentemente lambonas, pero que aprenden de sus "superiores" son oportunistas y trepadores, son estudiantes eternos de las ventajas de la gente y en determinado momento las aplican a la situación.
Supongamos que en la estructura organizacional de una empresa hay personas condenadas a no participar en ella nisiquiera un escalòn en vertical, pero hay otras cuyo desarrollo profesional depende de la puesta en práctica de sus habilidades diplomáticas jajaja, hacer para otros, someterse a una autoridad, demostrar con resultados que puede adquirir mayor responsabilidad...
En fin...creo que cierta dósis de "lamboneria" puede ser en ocasiones util.
ResponderBorrarme llevo el pots para mi pagina en Facebook "ODIAMOS A LOS LAMBONES DE LA OFICINA"
ResponderBorrarhttp://www.facebook.com/pages/ODIAMOS-A-LOS-LAMBONES-DE-LA-OFICINA/126729582310?
Y SI HOYGAN
perdon la palabra es post
ResponderBorrarMuy cierto !
ResponderBorrarSer lambón es cuestión de ausencia de valores. Y los único que han existido en este país son los religiosos. Y el día que el Estado se cansó de que la Iglesia manejara al pueblo, partieron cobijas y ese "regustillo a mierda" comenzó a aflorar fuertemente.
ResponderBorrarEn ausencia de ser supremo y en ausencia de virtudes, el dinero lo viene a reparar todo.
jenny:
ResponderBorrarNo estoy de acuerdo con ser lambon. Por culpa de personajes como estos es que en estos momentos estoy sin trabajo. Porque son capaces de vender sus principios y lo que tengan por dañar el trabajo de los demàs y dárselas de competitivos y proactivos.
Verifique la conexión cerebro-teclado.