Suerte
martes, noviembre 04, 2014Es casi gracioso como cuando todo marcha bien llega un momento en el que uno está solo, en silencio, y el corazón se le quiebra porque recuerda los pasos que tuvo que dar para llegar a estar en esta calma, en esta normalidad. O no sé si normalidad, pero el punto es que a veces ese momento llega justo cuando todo va de acuerdo al plan y es miedo, miedo de volver a perder, de no ser suficiente, de lo imprevisto, lo que llena ese silencio, ese recuerdo. Cuando la vida de uno ha sido accidentada, que no difícil —porque esa es la otra cuestión, uno siente que no tiene permiso a decir que su vida ha sido difícil habiendo tanta miseria en el mundo y el hambre, el maltrato... se siente uno ridículo de pensar su dolor como dolor—, uno no se vuelve necesariamente más fuerte y aunque lo haga —quiero creer que así pasó— no es que uno ande ansiando nuevas dificultades para probar su valor: uno sabe cuán agotador es ganar y lo único que quiere es estar sentadito, contemplando por la ventana, haciendo las labores simples de su vida simple.
Todo lo anterior para decir que tengo miedo, y que me levanté pensando en mis primeros trabajos, en los primeros días, en todo lo que caminé y en los lugares en los que estuve y me pregunto cómo hice, claro, pues cuando uno está bien todo parece lejano, pero al responderme me doy cuenta de que pude haber hecho todo mejor. Pienso mucho en mi hijo, todo el tiempo. Creo que en el fondo todos mis pensamientos son la misma pregunta sobre si estuvo bien todo lo que hice, lo que dije y todo aquello que omití.
Siempre me ha chocado el pensamiento de que la realización de una mujer es la maternidad, porque aunque para mí haya sido y sea la parte de la vida que dota de sentido a todas las demás, no creo que ser madre sea lo único digno de hacer con la vida de uno y mucho menos creo en esa idea de la "completud" que otorga. Uno está completo con o sin hijos y puede ser perfectamente feliz. Sin embargo, también me choca la postura, los clichés sobre la madre joven como una persona que arruinó su vida, como una irresponsable, o como me dijo alguna vez una conocidísima figura de los blogs y de Twitter (¿notan la ironía? ¿"conocidísima"?), una persona que ha renunciado al pensamiento, que se cansó de pensar y decidió ser madre. No ha sido la única. Imagínense estudiar Literatura, de día, en una buena universidad que uno mismo paga trabajando mientras cría un bebé y además sale con gente y va de fiesta de vez en cuando. Muchos de mis profesores me sugirieron cambiarme al secretariado bilingüe del Instituto Meyer.
Fue duro, sí, pero todo es duro. Todo menos yo. Creo que pasan los años y me voy ablandando. Hace poco viví la "traición" de un amigo que empezó a lanzar murmuraciones sobre mi vida profesional y casi me enloquezco, pero hace 10 años me maltrataron de verdad y me rompieron el corazón y me dejaron sola, sin esperanzas y con el peso del mundo encima y, sin embargo, lloré menos que ahora.
Recuerdo estar buscando trabajo hace unos 12 años y sentirme feliz porque me ofrecían la mitad del salario mínimo por trabajar 6 horas diarias. Recuerdo preguntarme con rabia por qué mis padres, pudiendo evitarme trabajar y pagar mis estudios no lo hacían: sé que su método pedagógico no es el mejor, pero quiero creer que me enseñaron algo. Necesito recordar eso que debí haber aprendido. Soy joven todavía y hoy me levanté viendo todo el camino que me falta por hacer, toda la maleza que todavía tengo que quitar del camino. Soy afortunada. De verdad lo soy. Lo que quiero saber es si voy a lograr hacerlo bien, si voy a lograr que mi hijo esté bien y que mi casa siga funcionando como hasta hoy y no decepcionarme, poder con lo que gané, estar a la altura.
Cuando recuerdo las acciones valientes que he emprendido parezco estar recordando la vida de otra persona. Cuando recuerdo las pequeñas cobardías cotidianas, todo tiene que ver conmigo.
Sé que está bien tener miedo, sé que es saludable. Finalmente, como dice Ray Loriga: "Un héroe sin miedo es un héroe muerto".
Escribo esto porque necesito desearme suerte, todas las noches y todas las mañanas.

3 comentarios
HOLA! Qué tal? Soy una antigua blogger que ha vuelto con muchas ganas y me gustaría seguirnos y que te pasaras a echar un vistazo si te apetece. Un besito!
ResponderBorrarwww.freeyourmind7n.blogspot.com
Hola. Espero que no te vuelvas a sentir así. Y no, mi opinión no fue contra vos; aunque agresivo, mis palabras solo fueron una reacción ante tu escrito.
ResponderBorrarSí. Me disculpo. El poner la dirección de tu post en mi blog, es y fue ofensivo; fue un síntoma de orgullo ebrio (literal). En este momento lo modifico sin quitarlo.
ResponderBorrarVerifique la conexión cerebro-teclado.