La sombra del vampiro ronda de nuevo mi lecho

domingo, febrero 11, 2007


Retomando la sana costumbre de la relectura, que en este caso es más una re-visión, este fin de semana volví a ver una de las películas de mi afecto: “La sombra del vampiro” (2000). Además de servir de compañía en el paso de la resaca que el viernes había dejado, la película está en el programa de uno de mis cursos, así que tocaba aprovechar.

El filme de Elias Merhige es interesante no sólo por la historia sino por la factura, cosa que, como sugerí en las dos En-peliculadas anteriores, es bastante difícil y más en un género como el horror. El mismo Merhige puede dar fe de esta dificultad supongo, luego de haber filmado "Begotten" (1991), catalogada por la crítica como una cinta de horror experimental que mostraba personajes arquetípicos (como "Dios matándose a sí mismo") en una historia sin diálogos ni voz en off en la que la expresión corporal era el vehículo interpretativo y que aunque recuerdo que me gustó (la vi en mi primera clase de cine y literatura por allá en el 99 en una copia pésima) me pareció demasiado oscura y compleja visualmente (y el argumento es bien bizarro). Otra de esas que hay que volver a ver, para ver si por fin entendemos. Si quiere saber más, una muy buena reseña de esa película está aquí, (un blog recomendadísimo de una niña que sí sabe de cine; además la semana pasada colgó la peli).


Continuemos con "La sombra del vampiro". Inspirada en la clásica “Nosferatu”(1922), la película nos muestra el proceso detrás de la grabación de la joya del cine de horror cuya imagen del vampiro calvo acercándose al cuello de la lánguida doncella ha sido vista alguna vez en la vida por la mayoría del género humano y es imprescindible en la historia del cine.

Primera precisión: más allá de ser una cinta de horror, es una cinta de meta-horror; el logro más importante en mi opinión, de “La sombra del vampiro” es la reflexión que logra hacer sobre el proceso creativo del cine, sobre lo agónico que puede llegar a ser –y con agónico me refiero, cual el DRAE, al sufrimiento extremo que antecede al fin – además de darnos una lección importante sobre la “ambición artística”.

Una de las cosas que se advierten es cierta inclinación a la exageración y a una sutil parodia del personaje de Murnau. El director obsesionado con la perfección, dispuesto a lo que sea, es tan obstinado como frágil gracias a la magistral interpretación de Malcovich que es, para quien escribe, uno de los mejores actores de nuestros tiempos (recuerden la versatilidad de este hombre en la película sobre el doctor Jekyll y Mr. Hyde que hizo junto a Julia Roberts ­ –“Mary Reilly” (1996) de Stephen Frears-) y logra imprimirle al personaje de Murnau una comicidad extrañamente verosímil.

Por otra parte, Max Shreck (interpretado por Willem Dafoe) tiene esa capacidad de horrorizar y seducir clásica de los grandes héroes del cine de horror que como diría mi abuelita “no enseñan en la escuela”, y que la cinta en todo su conjunto comparte con el personaje. Se logra con bastante acierto convencer al espectador de estar frente al Conde Orlock y no frente al actor ruso, leyenda hollywoodense de la que parte el guión y que hace parte de muchas de las que se tejieron alrededor de la realización de la película de Murnau; la interpretación de Dafoe horroriza gracias a la excelente caracterización que, paradójicamente, ejerce una fascinación sobre el espectador durante toda la trama y lo atrapa en la sombra del monstruo no-vivo. Además de recibir un Globo de Oro por su interpretación Dafoe, cuyo proceso de caracterización duraba entre cuatro y seis horas, o mejor dicho su equipo, fue nominado al Oscar en la categoría de Mejor Maquillaje, cuyo galardón les fue finalmente arrebatado por "El Grinch".

La razón principal de esta grandilocuencia parte de las necesidades interpretativas del cine mudo al que rinde homenaje desde el guión, la actuación y la calidad visual. Porque además es una película bastante agradable a la vista: llena de contrastes que remiten a la cinta que la inspira (e intentando fidelidad en la reproducción de algunas tomas) la película hace delicadas transiciones entre atmósferas siniestras (las locaciones de la cinta que se filma, los lugares en que habita Shreck) y glamorosas (propias del gran Hollywood) gracias a una dirección de fotografía impecable y una ambientación meticulosa; y por dios, la transición entre el color y el blanco y negro –que se presenta cuando Murnau enciende su cámara– es sencillamente exquisita. El juego de las sombras, los movimientos de cámara, la exuberancia del filme, son un homenaje de alto nivel al expresionismo alemán, por cierto.

Y aunque para muchas personas esta película puede quedarse en el simple homenaje para mí es de verdad una propuesta, un puente de reflexión que se tiende entre el espectador y una condición extrema de la puesta en escena. Más allá de solamente engrandecer la leyenda o parodiarla, el filme de Merhige vuelve la mirada sobre el ejercicio cinematográfico mismo, incluso en cuanto a sus detalles técnicos, y lo hace a través de personajes que exponen y representan las diferentes instancias del proceso de producción de cualquier obra. Todo ello en el marco del asombroso trabajo del director quien dirige una película dentro de otra película. (A propósito, quien haya visto "Suspect Zero" (2005) o "Din of Celestial Birds"(2006), las únicas películas de Merhige luego de la que aquí se menciona por favor avíseme y dígame dónde las consigo porque este señor desapareció del mapa y parecía interesante seguirle la pista).

“La sombra del vampiro” es una metáfora de la seducción del cine, de su juego mágico que se nutre de nosotros, nos absorbe, nos necesita y la vez, nos permite acercarnos por un instante a la inmortalidad. Y para terminar, el filme es un elegante llamado de atención para los que piensan que el cine de horror tiene que ver con motosierras, ganchos de carnicero y casas embrujadas exclusivamente.



Dirección: E. Elias Merhige.
Paises:
Reino Unido / USA / Luxemburgo.
Año: 2000.
Duración: 93 min.
Interpretación: John Malkovich (F.W. Murnau), Willem Dafoe (Max Schreck), Cary Elwes (Fritz Arno Wagner), John Aden Gillet (Henrick Galeen), Eddie Izzard (Gustav von Wangenheim), Udo Kier (Albin Grau), Catherine McCormack (Greta Schröder), Ronan Vibert (Wolfgang Müller), Ingeborga Dapkunaite (Micheline), Nicholas Elliott (Paul).
Guión: Steven Katz.
Producción: Nicolas Cage y Jeff Levine.
Música: Dan Jones.
Fotografía:
Lou Bogue.
Montaje: Chris Wyatt.
Diseño de producción: Assheton Gorton.
Dirección artística: Chris Bradley.
Vestuario: Caroline de Vivaise.


Sobre este post: Otra reseña trasnochada sobre una película que de pronto usted ya vio pero que a mí siempre me sorprende

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3 comentarios

  1. Ole, quiubo...carajo...yo por acá retomando mi soberania olvidada...AHORA entiendo que ejercer la presidencia desde el centralismo de mi EGO y para los "territorios nacionales" de los egos ajenos...es bien complicado...que VIVA EL FEDERALISMO, carajo,,,y de una buena vez...el vampirismo.

    Ojalá pudiese escribir así de bien y así de tanto...pero como ando..tan embolatado, como te conte en alguna de las últimas visitas, poco a poco revelo el secreto>
    Lo del PILOTO es para un VideoBlog o Vlog, que fue una propuesta que se le hizo a GAMING CULTURE a través de PARODIARIO.TV, entonces, ando en eso y como había prestado el portatil...pues tanto la escritura de post y comments se ha visto parada o relegada..por ese y muchos motivos...PERO Y SINTIENDO LA SOMBRA DEL VAMPIRO EN MI LECHO TAMBIEN...mi actual trabajo se acaba este viernes...así que entre depresiones, borracheras de despedida, sorpresas y congestiones ocasionales...HE VUELTO.

    ANDO RE-pasandome, como costumbre común...cómo hace uno para verle una clase?

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  2. Nunca había oido de esa película pero se ve muy interesante. Toca que invites a verla!

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  3. Confieso que fuí a ver esta cinta con gran ánimo y terminé muy desilusionado. Como experiencia primaria es corta, talvéz como conseceuencia de años y años de tratamiento temático similar. Dafoe, definitivamente habita su personaje y verlo rondar por ahí es algo deliciosamente perverso. La cinematografía es concienzuda y medio paranóica. El resultado final me dejó, sin embargo, insatisfaecho. Sin embargo, después de leer tu disección, creo que le voy a dar otra paseadita a ver si es que ese día dejé la entendedera en la almohada.
    Me gusta como escribes. Tienes una "voz" bien particular.
    Saludos desde NYC

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